Al momento de construir una pérgola o cobertizo en tu patio, una de las decisiones más críticas es la elección de la madera. En el mercado chileno, dos de las opciones más populares y recomendadas son el Pino Oregón y el Pino Impregnado. Cada uno cuenta con propiedades físicas, durabilidad y estéticas sumamente distintas.
1. Pino Oregón: Estética y Calidad Estructural
El pino oregón nacional es una madera con un hermoso tono rojizo/anaranjado natural y vetas muy marcadas. Es sumamente apreciado por su look elegante, su rigidez estructural (se deforma muy poco con los años si está bien seco) y su densidad superior. Al ser una madera de grano apretado, es sumamente resistente a la torsión y fisuras.
Sin embargo, al no tener tratamientos químicos de fábrica, requiere obligatoriamente que se le apliquen protectores como barnices marinos, protectores contra insectos o impregnantes hidrorrepelentes al menos cada 2 o 3 años para mantener su color y protegerlo de la humedad.
2. Pino Impregnado: Máxima Resistencia al Menor Costo
El pino impregnado es pino radiata que pasa por un proceso de vacío-presión en autoclaves donde se le inyectan sales de cobre (lo que le da su característico color verdoso). Este tratamiento químico penetra en la madera y la hace completamente inmune a las termitas, hongos de pudrición y humedad severa.
Es una madera más económica y muy resistente para postes enterrados en el suelo. Sin embargo, estéticamente es menos atractiva que el oregón, y al ser una madera más blanda, tiende a torcerse, agrietarse o flectar si no se fija de forma robusta.
¿Cuál elegir?
Si tu prioridad es la estética premium y quieres una pérgola que resalte visualmente como elemento central de tu casa, el Pino Oregón es la alternativa ideal. Si buscas un proyecto económico y duradero para cobertizos laterales o necesitas enterrar postes en la tierra húmeda, el Pino Impregnado es perfecto para la base estructural.

